Hacer turismo en Marbella es una de las mejores experiencias que uno puede disfrutar a lo largo de su vida. Y es que la capital del lujo y el glamour no solamente cuenta con playas de ensueño, una gran riqueza patrimonial, restaurantes de alta cocina, tiendas de lujo y una gran variedad de actividades de ocio, sino que además se encuentra en una situación geográfica privilegiada para visitar otros atractivos de la provincia de Málaga.

Es el caso del Circuito Ascari (Ronda) que, ubicado solamente a 72 km de Marbella, se convierte en visita obligada para todos los amantes de la velocidad. Un entorno espectacular dentro de una finca privada que ofrece un amplio abanico de posibilidades para disfrutar de una forma exclusiva y a todo lujo de un Fórmula 1, un todoterreno y otras muchas alternativas sorprendentes. Siempre en condiciones de máxima seguridad y con la mayor dedicación por parte del equipo del circuito. Concebido no solamente para los amantes del motor, sino también para la celebración de eventos de empresas, celebraciones privadas y presentaciones promocionales.

Un verdadero parque de atracciones para los amantes de la velocidad

El Circuito Ascari nació como el sueño de un adinerado empresario holandés. Un circuito de 5 km y medio, con un garaje de 200 coches, un restaurante y una piscina. Su estructura es la de un club, pero en vez de haber pistas de pádel o un campo de golf, lo que encontramos es una pista para correr con el coche.

Una especie de leyenda asegura que este circuito reproduce algunas de las curvas más míticas de todo el mundo, pero la realidad es todavía más romántica. Se dice que mientras su dueño sobrevolaba por la zona de Ronda en helicóptero, se quedó prendado del paraje. El trazado fue adaptado a la orografía del terreno para que no fuese necesario talar ni siquiera un árbol. De ahí que el circuito se encuentre situado en un paraje natural envidiable.

Actualmente es la pista más grande de España y una de las más impresionantes del mundo. Y es que la longitud de su trazado es nada menos que de 5.425 metros. Pudiendo dividirse en tres subtrazados distintos o realizar combinaciones entre ellos. La anchura en todo su recorrido es de 12,2 metros. En cuanto al número de curvas, se reparten en 13 a derechas y 13 a izquierdas, dando de esta forma un perfecto esfuerzo equilibrado tanto para el conductor como para el vehículo. Todo ello es un entorno extraordinariamente exclusivo y difícil de superar, rodeado de arboledas propias de la zona y montañas, sin la existencia de publicidad y cuidando al máximo la variedad de colores de los dispositivos de seguridad pasiva.